TAI CHI - CHI KUNG
YI JIN JING (TRATADO DEL CAMBIO MÚSCULO/TENDÓN)
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La creación de esta serie de 12 ejercicios se atribuye a Bodhidarma (en sánscrito), Daruma (en japonés) o Da Mo (en chino). Monje originario del sur de la India, 28º patriarca del Budismo, se cree que nació el año 483 y murió el 539.

Badhidarma
Con el ánimo de introducir el Budismo Mahayana, Bodhidarma llegó a China bajo el reino del emperador Wu, de Liang (502-549 d.C). Viajó por todo el país hasta establecerse finalmente en el famoso templo de Shaolin, en la provincia de Henan. Fue el fundador del Budismo Charn, más tarde conocido en Japón como Budismo Zen.
Desarrolló el Yi Jin Jing basándose en las posturas del Yoga indio, los ejercicios de Qigong taoista chino ya existentes en la época, y en sus propias observaciones, con el objetivo de mejorar la salud y fortalecer el cuerpo de sus practicantes.
Durante siglos, en los templos, los monjes y las monjas, han sacado de él su máximo provecho. Solían decir: "La práctica de este método durante un año devuelve la vitalidad física y mental; el segundo año mejora la circulación sanguínea y nutre los meridianos; el tercer año flexibiliza los músculos y nutre las entrañas; el cuarto año mejora los meridianos y nutre las vísceras; el quinto año purifica la médula y nutre el cerebro".
El Yi Jin Jing actúa tanto a nivel externo como interno, sugiriéndonos que ambos deben considerarse como dos aspectos de un único gran método en busca de un desarrollo integral. Nuestra práctica debe incluir ejercicios como la Órbita Microcósmica (circulación en los Meridianos Du Mai y Ren Mai) y la Órbita Macrocósmica (circulación en los 12 Meridianos Principales) para completar el entrenamiento de forma equilibrada.
Sus movimientos inciden sobre músculos agonistas, antagonistas, estabilizadores, y otros que conforman una sinergia muscular. Se establece un trabajo en forma de "cadenas musculares". Cualquier "cadena" es tan fuerte como su eslabón más débil. Esto quiere decir que si solicitamos la participación integrada de una cadena muscular, debemos asegurarnos la respuesta adecuada de cada unos de sus eslabones: músculos, tendones y articulaciones. Al activar las cadenas musculares, también se estimulan los Meridianos Principales dado que su trayecto coincide con las mismas.
Asimismo, ejercitando la fascia, mejora la movilidad y elimina posibles estancamientos energéticos.
En algunas posturas se trabajan fuerzas isométricas, en las que existe un tipo de contracción muscular, que genera una fuerza que no moviliza ninguna masa voluntariamente. Con los ejercicios de fuerza isométrica crecen las paredes del corazón, dado que se necesita una mayor fuerza para bombear la sangre. Las posturas de torsión están pensadas para “escurrir” la sangre venosa de los órganos internos, y permitir que la sangre oxigenada fluya hacia ellos cuando se suelta la postura. Con una práctica diaria de Yi Jin Jing mejora el sistema cardiocirculatorio.
Además, las torsiones crean fuerzas y contrafuerzas alrededor de los huesos que activan y estimulan la medula ósea, éstos ejercicios son muy indicados para la prevención de la osteoporosis.
Yi Jin Jing presta atención prioritaria a la columna vertebral que es el eje del cuerpo y a sus discos intervertebrales que amortiguan los traumas entre las vértebras, pero que a la vez son vulnerables a herniarse y a comprimir nervios. Varios ejercicios del Yi Jin Jing engloban la extensión, flexión y torsión de la columna, lo que proporciona suministro de nutrientes a las vértebras que se mantienen sueltas y saludables.
Los ejercicios son relativamente fáciles de aprender e integran diversas técnicas de Qigong como Tu Na (respiración) en la cual mediante la fonación del sonido “Hai” se contraen los músculos abdominales para asegurar la continuidad de la cadena muscular posterior en el movimiento “Tres platos caen al suelo”. También se utiliza la técnica de Tui Na (Automasaje) “Tocar el Tambor Celestial” para movilizar la Energía a través de “El Cojín de Jade” (punto Fengfu - 16 de Du Mai en Acupuntura, situado debajo de la protuberancia occipital) en el ejercicio “Reverencia final”.
Rutina
de Entrenamiento Yi Jin Jing
Cada practicante puede y debe adaptar el entrenamiento según su propia condición física o edad. La clave está en un entrenamiento constante y progresivo.
Durante su práctica, siempre debemos observar cinco principios fundamentales:
Quietud
Los ejercicios propuestos requieren quietud, de otra forma no es posible hacer
penetrar en uno mismo la Energía.
Lentitud
La práctica de estos movimientos debe estar presidida por la lentitud.
Sólo así es posible flexibilizar a fondo músculos, tendones
y articulaciones, y permitir que la Energía y la Sangre circulen por
todo el cuerpo. Para lograr su extensión, desarrollo y relajación,
la lentitud constituye la principal condición a observar.
Extensión
En cada movimiento, todos los músculos, tendones y articulaciones deben
ser, sin excepción alguna, estirados al máximo.
Pausa
En su fase máxima, cada movimiento debe mantenerse durante cierto tiempo
para aumentar la eficacia de la extensión/torsión, permitiendo
así liberar la mayor Energía posible en el momento de la relajación.
Flexibilidad
Las extremidades y el tronco deben ser flexibles y estar distendidos. El objetivo
es que la Sangre y la Energía circulen sin obstáculos y puedan
penetrar profundamente en el cuerpo, donde su acción es comparable a
la de “una esponja que absorbiera el agua”.
Los doce ejercicios

1- Wei Tuo prepara una ofrenda I• Wei Tuo Xian Chu Yi Shi
Este movimiento conduce la Energía a las manos y el pecho.
Intención: dirigir la Energía hacia las manos.

2- Wei Tuo despliega la ofrenda II • Wei Tuo Xian Chu Er Shi
Este movimiento abre el pecho y estira los tendones de los brazos.
Intención: separar algo muy pesado.

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3- Wei Tuo deposita la ofrenda III • Wei Tuo Xian Chu San
Shi
Movimiento de estiramiento extremo de los tendones.
Intención: las manos atraviesan el Cielo y los pies se hunden en la Tierra.

4- Coger una estrella y cambiar la constelación •
Zhai Xing Huan Dou Shi
Intención: el centro de la mano ilumina la frente.

5- Estirar a 9 bueyes por la cola • Dao Zhuai Jiu Niu Wei
Shi
Este movimiento concentra la fuerza en los tendones después del estiramiento.
Intención: los brazos se extienden haciendo un surco en la Tierra (como un arado), y se flexionan estirando la "cola de un buey".

6- Abrir las palmas de la mano como las alas de la grulla •
Chu Zhua Liang Chi Shi
Este movimiento aumenta la fuerza de los tendones.
Intención: empujar algo muy pesado.
7- Los 9 fantasmas esgrimen las espadas • Jiu Gui Ba Ma Dao Shi
Este movimiento elimina las Energías Negativas.
Intención: desprenderse de la negatividad.
8- Tres platos caen al suelo • San Pan Luo Di Shi
Este ejercicio tonifica la médula.
Intención: concentrarse en el “Tantien”.

9- El dragón negro muestra las garras • Qing Long Tan
Zhao Shi
Este ejercicio tonifica la médula.
Intención: ondulación del cuerpo y de la mano.

10- El tigre salta sobre la presa • Wo Hu Pu Shi Shi
Este movimiento estira la médula y los tendones.
Intención: tigre que atrapa a su presa.
11- Reverencia final • Da Gong Shi
Este movimiento hace circular la energía a lo largo del eje sacrocraneal.
Intención: movimiento de flujo y reflujo de la Energía a lo largo del eje cerebroespinal.

12- Mover la cola • Diao Wei Shi
Este movimiento purifica el interior y refuerza el exterior.
Intención: limpiar la médula en profundidad
Después de estos ejercicios, permanezca de pie relajado durante unos minutos, dejando que los brazos caigan distendidos a ambos lados del cuerpo, regulando la respiración, y sienta cómo la energía se va redistribuyendo.
Yi Jin Jing - Grupo del Puño
(Según el Dr. Yang Jwing-Ming)
Este otro grupo de ejercicios fue diseñado en un principio para el segundo
y el tercer año del Yi Jin Jing. Sin embargo, dada su eficacia, muchas
personas lo practicaban para conservar la salud o para aumentar la cantidad
de Qi (Energía) en los brazos, incluso sin haber completado el primer
año de Yi Jin Jing, pero no es aconsejable iniciarse en él sin
haber completado el primer año. Cuando practique este grupo de ejercicios,
deberá pasar de una forma a la siguiente sin detenerse. Primero generará
el Qi en la muñeca y, luego, irá pasando secuencialmente a las
manos, los hombros y el pecho. Si no respeta este orden, el Qi que genere no
estará unido desde sus manos hasta su cuerpo.
Si desea desarrollar los músculos de los brazos y de los hombros, cada vez que espire el aire debe tensar esa zona que esté entrenando. En cambio, si no desea crear una tensión excesiva ni desarrollar los músculos, tendrá que relajarse y generar un Yi fuerte que dirija el Qi a las zonas que se estén entrenando.
Cada forma ha de repetirse cincuenta veces. La serie completa dura unos noventa minutos. Tal vez los principiantes se sientan mareados y débiles después de haber realizado cinco formas. Si esto ocurriese, deténgase y descanse. Después de practicar durante algún tiempo, descubrirá que puede ir aumentando el número de formas, hasta que, finalmente, consiga completar el entrenamiento. También es posible que el principiante realice las doce formas pero reduciendo el número de repeticiones. Cuando se sienta más fuerte, aumente las repeticiones hasta llegar a 50.
Forma
1:
Coloque los brazos junto al cuerpo con las palmas de las manos hacia abajo y
los dedos gordos extendidos en dirección al cuerpo. El brazo seguirá
doblado por el codo. Empuje mentalmente con las palmas hacia abajo mientras
expulsa el aire y relájelas cuando inspire. Este ejercicio genera Qi
en las muñecas y, después de 50 repeticiones, notará que
las palmas y las muñecas se calientan.
Forma
2:
Sin mover los brazos, cierre los puños con la parte de los dedos hacia
abajo y los pulgares extendidos hacia el cuerpo. Apriete mentalmente los puños
y eche los pulgares hacia atrás cuando expulse el aire; relájese
al inspirar. Los puños se mantienen doblados hacia atrás para
que conserven la energía generada en las muñecas en la primera
forma.
Forma
3:
De nuevo, sin mover.Ios brazos, gire los puños para que las palmas se
miren una a la otra y coloque los dedos pulgares sobre los dedos, en la posición
normal del puño cerrado. Apriete mentalmente los puños cuando
expulse el aire y relájelos cuando inspire. Los músculos y los
nervios de los brazos se estimularán y la energía se acumulará
allí.
Forma
4:
Extienda los brazos rectos delante del cuerpo y las palmas mirándose
entre sí. Con los puños todavía cerrados, apriételos
mentalmente cuando espire; relájelos al hacer la inspiración.
De este modo se generará Qi en los hombros y en el pecho.
Forma
5:
Extienda los brazos hacia arriba, con los puños aún cerrados y
la parte de los dedos enfrentada. Apriete mentalmente los puños cuando
expulse el aire; relájelos cuando inspire. Así se genera energía
en los hombros, en el cuello y en los costados.
Forma
6:
Baje los brazos hasta que éstos queden paralelos al suelo, con los codos
doblados y los puños junto a las orejas, con las palmas al frente. Apriete
mentalmente los puños cuando espire y relájelos cuando inspire.
Así se genera energía en los costados, en el pecho y en los brazos.
Forma
7:
Extienda los brazos rectos hacia los costados con las palmas al frente. Apriete
mentalmente los puños cuando suelte el aire y relájelos cuando
inspire. Esta forma genera energía en los hombros, en el pecho y en la
espalda.
Forma
8:
Extienda los brazos al frente, con las palmas enfrentadas, pero con los codos
ligeramente doblados para crear un efecto de redondez con los brazos. Apriete
mentalmente los puños y guíe la energía acumulada por los
brazos hasta los puños cuando espire el aire; relájelos al inspirar.
Forma
9:
Recoja los puños hacia el cuerpo, con los codos doblados. Los puños
quedan enfrente de la cara; las palmas hacia adelante. Apriete los puños
mentalmente al espirar; relájelos al inspirar. Esta forma es similar
a la Forma 6, pero los puños están más próximos
y se fortalece otro grupo de músculos. También se intensifica
el flujo de energía que circula a través de los brazos.
Forma
10:
Levante los antebrazos verticalmente. Los puños al frente, los brazos
por encima de los costados y paralelos al suelo. Apriete mentalmente los puños
cuando espire y relájelos cuando inspire. Esta forma hace circular la
energía generada en la zona de los hombros.
Forma
11:
Con los codos aún doblados, baje los puños hasta que estén
delante del bajo abdomen, con las palmas hacia abajo. Apriete mentalmente los
puños y guíe la energía para hacerla circular por los brazos
cuando espire el aire; relájelos al inspirar. Esta es la primera forma
de renovación.
Forma
12:
Eleve los brazos rectos al frente, con las palmas de las manos abiertas vueltas
hacia arriba. Imagine que está levantando algo cuando espire, relájese
cuando inspire. Ésta es la segunda forma de renovación.
Igual que el grupo anterior, después de estos ejercicios, permanezca de pie relajado durante unos minutos, dejando que los brazos caigan distendidos a ambos lados del cuerpo, regulando la respiración, y sienta cómo la energía se va redistribuyendo.