LA "MAESTRITIS" CRÓNICA


Definición

Enfermedad psicosomática de lenta evolución cuya principal manifestación clínica es una "egopatía" grave que tiende fácilmente a la cronicidad.

Población de riesgo

Los practicantes de Artes Marciales

Etiología

El orígen de esta enfermedad puede hallarse en el hecho de que, en la práctica de las Artes Marciales, muy frecuentemente, la figura del Maestro es mitificada y reverenciada ciegamente. Tomándolo como patrón y único punto de referencia, este estatus es envidiado y anhelado por el individuo vulnerable a contraer la enfermedad. Muy pronto llega a convencerse de que también él puede llegar a disfrutar de tal distinción, sin importarle si es o no merecedor de ella. Esta fase de incubación de la enfermedad fácilmente puede evolucionar hacia una obsesiva y patológica actitud con rasgos y síntomas muy característicos que distinguen al que padece "Maestritis crónica".

Sintomatología

Egoísta:

Sólo obedece a sus propios gustos e intereses. Raramente piensa en los demás si no ha de sacar algún provecho de ellos.

Egocéntrico:

Desprecia todo lo que no gire alrededor de su propia persona haciéndole sentir a él como único centro de atención.

Ególatra:

Gusta de que lo veneren y obedezcan ciegamente, y no admite ser cuestionado nunca en nada.

Mentiroso:

Convencido de que nunca debería ser cuestionado, recurre a la mentira para autoconfirmarse y consolidar su posición de autoridad ante los demás. Frecuentemente hace afirmaciones totalmente falsas que pretende elevar a la categoría de "dogmas de fe". No duda en atribuirse méritos inexistentes o ajenos.

Sectario:

Tiende al aislamiento e individualismo manteniendo a sus seguidores en un ambiente hermético. Le aterroriza que cualquiera de ellos pueda hacer comparaciones o aprender algo de otros. No pierde ninguna oportunidad de desprestigiar y calumniar a todo aquel que no esté bajo su control y mandato o le pueda suponer algún tipo de competencia.

Indigno:

Para mantener y potenciar su parcela de poder, no tendrá ningún escrúpulo en traicionar o perjudicar a los demás. Se vende fácilmente al mejor postor. Presume de ser alumno de maestros que considera que le aportarán un mayor prestigio, aunque ésto sea totalmente falso.

Amnésico:

Olvida sus orígenes.

Desagradecido:

Acostumbra a renegar de su propio maestro y de todo aquel al que pueda deber, de algún modo, su posición actual, argumentando que ésta se debe única y exclusivamente a su propio esfuerzo y cualidades.

Conclusión

Quien padece de "Maestritis crónica" es una pobre víctima de sus propias carencias. Difícil de aceptar, el enfermo llega a creerse un verdadero maestro que, lejos de pretender sanar, se encuentra totalmente realizado llenando con su fantasía los vacíos insoportables para él que subyacen en su verdadera personalidad. Pueden hallarse casos en que el enfermo no es consciente de que padece el transtorno, pero es más frecuente encontrarse con afectados a los que, simplemente, les da igual porque ya les va bien así (Éstos son los casos más graves).

La "Maestritis crónica" se alimenta con los seguidores inconscientes que giran alrededor del enfermo. Si no se halla entre sus seguidores, la patología muestra al enfermo como una caricatura grotesca y ridícula sin contenido alguno. Esta es la diferencia con un verdadero maestro. Su auténtica calidad humana seguirá brillando independientemente de donde o con quien esté, y su constante y sincera superación personal, aportando, humildemente, todo lo que pueda a sus discípulos, serán las únicas motivaciones que le permitan sentirse satisfecho con él mismo. Sin necesitar para ello intrerpretar el papel de un personaje ficticio y patético para obtener un "respeto" basado en la imposición y el engaño, el verdadero maestro recibirá ese respeto y consideración de los demás de forma espontánea, auténtica y legítima.

Tratamiento

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