CHISTES


Un padre le pregunta a su hijo: ¿Cómo va el colegio, Pepito?

Pepito le responde: ¡Bastante mal, papá!...soy el último de mi clase.

El padre: ¿No te da vergüenza?...a tu edad, Abraham Lyncon era el primero de su clase.

Pepito: ¡Sí...ya lo sé!...y a la tuya, era Presidente de los Estados Unidos.


Se encuentran dos amigos y uno pregunta: ¿Cómo está tu hijo?

El otro responde: ¡Uy...está muy bien!...hace tres meses que anda!

Y el primero dice: ¡Jolines...pues ya debe estar muy lejos!


¿Por qué los elefantes no juegan a baloncesto?

- Porque aún no se hacen zapatillas redondas.


Sobre la rama de un árbol en la selva, se encuentra un loro descansando tranquilamente. De repente aparece un zorro hambriento que pretende comérselo y, viendo que no puede subirse al árbol para alcanzar al loro, intenta convencerlo para que baje.

Zorro: ¡Hola Loro! ¿Porqué no bajas aquí conmigo para jugar un rato?

Loro: ¡Tú estás loco...si bajo me comerás!

Zorro: ¿Pero tú no sabes que ha salido un decreto que nos prohíbe a los animales de la selva comernos unos a los otros?

El zorro coge un papel del suelo y se lo enseña al loro con intención de engañarlo.

El loro empieza a bajar lentamente del árbol, estirando la cabeza para poder leer el papel que le está enseñando el zorro.

De repente, de entre unos matorrales cercanos, salta un león que empieza a perseguir al zorro dando vueltas alrededor del árbol.

El loro, que observa lo que está pasando, se da media vuelta y empieza a subir de nuevo al árbol, memeando la cadeza y diciéndole en voz alta al zorro: ¡Enséñale el decreto...enséñale el decreto!


Un niño, que era exageradamente feo, le dice a su padre: Papá...¿porqué no me llevas al Zoo?

A lo que el padre le contesta: ¡Ni hablar!...¡quien quiera verte, que venga a casa!


¿Cuál es el último animal?

- El Del...fín


El nuevo profesor del colegio quiere presentarse a sus alumnos y pasa lista preguntando sus nombres, uno por uno.

El profesor: A ver, tú...¿cómo te llamas?

El niño: ¡Joselito!

El profesor le da una torta que se oye en todo el barrio, y le dice: ¿Cómo que Joselito? ¡Será José!

Sigue el profesor: Y tú...¿cómo te llamas?

El niño: ¡Juanito!

El profesor la da otra torta a ese niño que tiembla toda la escuela, y le replica: ¿Cómo que Juanito? ¡Será Juan!

Finalmente, después de haber repartido tortas a todos los niños de la clase que decían llamarse con terminación en "ito", se dirige al último alumno que está agazapado temblando en un rincón de la clase: Y tú...¿cómo te llamas?

El niño, con voz temblorosa, le responde: ¡Aga...puto!


Dos amigos, que hacía mucho tiempo que no se veían, se encuentran en un bar para charlar un rato.

Uno le dice al otro: ¿Recuerdas a mi amigo Juan?..¡Pués se quedó ciego, y le han hecho un transplante de ojos de cerdo, y ahora ve mucho mejor que antes!

El otro, oyendo el relato, le replica: ¡Vaya...que interesante!..Pués yo tengo otro amigo que perdió todos los dedos de una mano...le hicieron un transplate con las tetas de una vaca, y ahora va a un bar, pide un café, y muñiendo las tetas se hace un café con leche!

El primero, sorprendido, dice: ¡Esto tendríamos que verlo!

Y el otro le responde: ¡Sí...con los ojos de tu amigo!


 

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